18 abril, 2009

Hacer la cama

Hacer la cama según Wikipedia, es el acto de disponer ordenadamente la ropa de cama, estirándola y doblándola de manera regular. Entre las curiosidades que aparecen en el sitio de la misma expresión, aparece la siguiente: Hacer la cama es también una expresión coloquial que significa engañar a alguien para obtener algún provecho.
Así es. Tal como lo define la última parte antes expuesta, Marcelo Pablo Barticciotto Cicaré, ahora ex técnico de Colo Colo, fue víctima de los camilleros, que ignorando su calidad de jefe absoluto del camarín albo, el cariño de la hinchada por uno de los ídolos de la Libertadores de 1991, y el total respeto hacia el lugar de trabajo, boicotearon al D.T. que intentó vanamente ordenar el siempre potente camarín del equipo más grande e importante de Chile.

No contaron sin embargo con la memoria de la no menos conflictiva Garra Blanca, y el sentir del pueblo colocolino en general, que más allá de la mala campaña (la peor en años) del equipo, no dudó en manifestar el total respaldo a Barticciotto.
¿Las razones? Más que claras. Se trata quizás del ídolo mayor de la hinchada popular, quizás al nivel de David Arellano. ¿Otros como él? Pocos que puedan testimoniar del cariño recíproco entre la hinchada, la institución y la persona y/o jugador. Gabriel ‘Coca’ Mendoza, Lizardo Garrido o Sebastián ‘Chamagol’ González quizás están al mismo nivel que ‘Barti’.

Pero ¿qué pasa con esos que llamándose colocolinos, ignoraron toda clase de principios para dejar en caída libre al equipo, todo con el fin de borrar del mapa a un hombre decente y querido? Siguen ahí. Felices, riendo, fumando, tomando y haciendo lo que quieren dentro y fuera del camarín albo.
Meléndez, Riffo, Jara y Sanhueza no deben estar tranquilos. En una acción inédita (y que NO apoyo), algunos hinchas apretaron e insultaron casi llegando a las agresiones físicas a los ‘hombres’ indicados como los grandes responsables de la salida de Barticciotto de Colo Colo. Resalto la palabra HOMBRES, porque a estos jugadores, aparentemente profesionales, es lo que más les ha faltado en las últimas semanas y meses: HOMBRÍA.

Poco hombre es aquel que deja al equipo a dos días de un Superclásico. ¡NO SEÑORES! Es de hombres, decentes, leales y con principios denunciar y tratar de erradicar las malas prácticas que por años han mantenido al chileno (OJO, que no sólo se trata de fútbol, sino que todo ámbito de cosas) en la línea del subdesarrollo.
¿Alguien se ha preguntado porque el señor Marcelo Bielsa, no volvió a citar a la Selección de Fútbol de Chile, a los señores Arturo Sanhueza y Miguel Riffo? ¿Alguien sabe por qué Claudio Borghi no llegó a ser el más grande del mundo como estaba escrito en su destino, dotado de la misma o mayor calidad que el mismísimo Diego Armando Maradona? ¿Alguien notó por si acaso, que cuando la Garra Blanca amenazó a Rodrigo ‘Kalule’ Melendez, el primero que salió a defenderlo fue Barticciotto?

Así es. Esos mismos que se han dedicado a jugar para atrás y a criticar desde afuera, no han tenido ni la hombría, ni la decencia, ni el profesionalismo, ni la calidad humana que a lo largo de toda su carrera demostró ‘Barti’. Que le hizo un gol a Colo Colo jugando por la UC. ¿Y qué? Para eso le pagaban, para jugar bien y hacer goles. Que no lo haya celebrado demuestra en plenitud la clase de cariño que lo une desde 1988 con Colo Colo.

La noche del jueves, cuando comenzó a trascender la renuncia de Marcelo Barticciotto a la banca popular, un puñado de hinchas llegó hasta su casa con un lienzo que decía ANTORCHA INMENSA DE GLORIA EN SU DESTINO. La misma antorcha que encendió ‘Barti’ en aquellos años de gloria, que lo acompañaron en las buenas y en las malas, y que como todo gran hombre, llenaron sus ojos de lágrimas al momento de despedirse como jugador del club de sus amores. No me cabe duda alguna que esas mismas lagrimas han vuelto a llenar los ojos de un apasionado por Colo Colo, de un excelente profesional, y por sobre todo de un hombre decente.
Hasta pronto Marcelo. Todo el mundo sabe que más temprano que tarde, tus caminos y los de Colo Colo, volverán a unirse en esa senda de gloria, guiados por esa sangre altiva y ese noble corazón.


¡GRACIAS BARTI!

No hay comentarios.: