Cuando veo las fotos, en momentos de ocio como muchos que he tenido en estas vacaciones, a veces me voy en esas voladas existenciales... a veces me pongo a pensar en los cómo y los porqué... a veces llego a conclusiones fantásticas y otras a unas que llegan a dar miedo....
Como hemos cambiado desde que tenemos los primeros recuerdos de imágenes... no sólo son ustedes sino que también nuestros entornos un poco más ajenos... esos que aunque no se toquen muy a menudo, siguen contemplándonos como quien mira una estrella en una noche de verano... al calor de una fogata, con la compañía de una guitarra y compartiendo uno que otro trago en medio de risas, comentarios, romances y demases que suceden en esta época...
Pero no va a ser siempre así, y no con ánimos de preparar el momento para cuando ya no lo sea, me voy en esta volada de pensar las cosas como han sido, como son ahora y como espero o me gustaría que fueran de aquí a cinco, diez o quince años... obvio que hemos cambiado... algunos nos conocemos más que con otros, y a otros los comenzamos a conocer tanto como a algunos... hay quienes por diversas razones abandonan nuestras vidas, ya sea por alejamientos temporales o quizás algunos... algunos sean para siempre...
Cómo nos vemos ahora... sí, tipos alegres, con algunos ideales cada cual, todos muy respetables por cierto y que respetamos entre todos... ninguno piensa en cómo será el día que dejemos de lado las irresponsabilidades propias de nuestra época y nos toque ponernos en un plano absurdo, fome y descontrolado como el que muchas veces criticamos a los más viejos... y así pasamos a ser parte de un circulo... un circulo que ahora consideramos vicioso pero que mañana o pasado ya será parte tan íntegra de cada uno de nosotros, que miraremos una década hacia atrás y quizás reneguemos de esos ´pendejos´ desordenados, buenos para el carrete, para cantar canciones de amor, de paz y de mil leseras que puedan nacer... y quizás reneguemos y miremos como unos cabros de mierda tiran piedras por las calles, o como las mocosas agrandadas cada día están con menos ropa, mientras el pololito lleno de pearcings y tatuajes, no oculta su descaro para manosearla en cualquier lugar por muy público o privado que parezca...
Y aunque sea nuestro reflejo, o quizás un toque algo más exagerado de lo que hoy somos, quizás, miremos con recelo lo que seremos en diez años más, y queramos tanto volver a eso, que nuestros celos por volver a esta etapa mágica, nos harán mirar con desprecio a los que serán en aquel momento, pero que unos años antes, fuimos nosotros... no somos soñadores... claro, las épocas de cambiar el mundo quedaron bien lejos... ahora talvez ya no nos preocupa mejorar, sino que sólo no empeorar lo que tenemos... no somos soñadores como quizás lo fueron los de años antes, o talvez lo somos aun más que ellos sin darnos cuenta... quizás lo único que soñamos es poder seguir divirtiéndonos como unos niños que somos, con ganas de salir al mundo adulto que no queremos que llegue, pero que algún día tendremos que asumir aunque sea lo que más odiemos...
Yo por mientras sueño con que estas fotos que veo, esas canciones que canto, esos amigos con los que río, juego, comparto y sueño, sigan siendo los mismos niños con cara de jóvenes y algunos tirados a adulto que alguna vez conocí...