04 junio, 2008

Gracias Colo Colo... por todo.

Fue increíble lo que pasó anoche. Primero, porque nadie esperaba que Everton pudiera dar vuelta la llave ante Colo Colo, después del 2-0 en el Monumental. Pero lo hicieron, y lo hicieron muy bien. Felicitaciones a Everton, el campeón del Apertura 2008.
Lo otro que considero increíble, es la cantidad de burlas y odiosidades que recibí, sólo por el hecho de ser del equipo más campeón de Chile. Si bien es cierto, la derrota en la final es lamentable, no hay nada de lo que pueda quejarme de Colo Colo.
Desde chico que sentí una atracción especial por esa camiseta alba y con el cacique en el pecho. Claramente esa atracción continúa hasta el día de hoy, y aunque muchos puedan decir que lo mío no es pasión, creo que la pasión no se encuentra en la cantidad de partidos a los que he ido al estadio a alentar a mi equipo. Lo reconozco, no soy un hincha de estadio y es algo que lamento, pues teniendo la facilidad de tener asientos en el Monumental (son de mi abuelo, en verdad), nunca los he utilizado.
Sin embargo, y dejando de lado la medición de mi pasión por Colo Colo que podrían analizar muchos, hay algo que me afecta profundamente, y no por el hecho de que me duela, sino que me hace pensar en aquellos que anoche se mofaron a través de sus nicknames en MSN, mensajes personales, e incluso mensaje de texto a mi celular. Lamentable por ellos.
Preferí esperar hasta hoy para descargar estos comentarios, porque reconozco que anoche la pena me estaba consumiendo. A nadie le gusta perder finales, pero parto con mis descargos diciendo que para perder una final, hay que llegar primero a ella.
¿Se acuerdan cuando Colo Colo perdió la final de la Sudamericana hace dos años? Pues bien, muchos de los que anoche se burlaron, siguieron esa campaña junto a mi, gozábamos juntos con las jugadas del Mati y compañía y después nos íbamos felices a carretear, sin importar si al día siguiente habían clases o pruebas solemnes. Tengo claro que algún profesor o ayudante debe recordar esas clásicas jornadas en que llegábamos borradísimos a clases después de haber celebrado algún triunfo de Colo Colo. ¿Qué pasó? Perdimos la final. En Santiago peor aun. Lloré, pero eso no fue impedimento para seguir pasándolo bien con mis amigos y agradecerle a mi equipo por todas las alegrías de ese semestre. Y creo que muchos de los que estaban junto a mí esa noche, también lo sintieron, porque a fin de cuentas ese Colo Colo nos unió en cierta forma.
¿Qué será que tiene Colo Colo que es capaz de unir a un país entero? En 1973, hubo un equipo que muchos recuerdan como el más memorable del futbol chileno. Ese equipo, pudo ir en contra de la crisis que había en Chile y dejó de lado las diferencias políticas, sociales y económicas, para unir a un país que lo necesitaba. En 1991, hubo otro Colo Colo, que en medio de las heridas que recién comenzaban a cicatrizar, fue capaz de unir a políticos y generales en aquella final del Monumental frente al Olimpia. Y fue un equipo memorable, hasta ahora el único que ha logrado la Copa Libertadores de América para Chile. Pero eso es algo que sólo tiene Colo Colo.
Por eso te pregunto a ti, hincha de la Universidad de Chile… a ti, hincha de la UC, ¿por qué anoche te alegraste tanto con la derrota de Colo Colo? Creo que la respuesta es muy simple. Tienen equipos tan mediocres que no tienen otra esperanza para celebrar si no es ver perdiendo a Colo Colo. Y ojo que un Colo Colo mediocre, el peor en tres años estuvo a punto de llegar a un pentacampeonato. Claro, que saben de eso, si ni siquiera saben de tricampeonatos. Ni siquiera les preocupa el hecho de que el Colo Colo con más bajo rendimiento de los últimos tiempos, pudo nuevamente llegar a una final, dejando en el camino a la UC (2° lugar en la fase regular) y a Ñublense (ganador de la regular y primer clasificado a la Copa Sudamericana). ¿No les dice nada eso?
Ya pasado un poco el trago amargo, me pongo a pensar que esperar de Colo Colo ahora. Y lo cierto es que no hay nada y todo por esperar. Nada, porque Colo Colo nos ha dado infinitas alegrías a lo largo de la historia, más que a cualquier hinchada de otros equipos chilenos. Y todo, porque se que cuando Colo Colo pierde, la alegría de unos es la esperanza de otros. Y esa esperanza me dice que este equipo sabe pararse de cosas mucho peores que perder una final.
Por ultimo quiero agradecer a todos aquellos que me huevearon anoche, ya sea por Messenger, por celular o con mensajes de texto. Les agradezco el hecho de que estén siempre tan pendientes de Colo Colo; eso demuestra que no tienen una preocupación mayor que ver perder al que sigue siendo el equipo de Chile.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Me manifesté de la misma forma que lo hiciste tú en el clásico universitario ("Me encanta cuando se culean al chuncho"). Mofarse del archirrival es tan común como lavarse los dientes, y uno siempre está atento a lo que hacen sus enemigos jurados (más aún en el fútbol)
Pero los que le ponen el pecho a las balas son verdaderos hinchas de su equipo. Me pareció que ahora hiciste eso.

saludos

Felipe